¿Qué se come en Semana Santa?

Puede que a muchos jóvenes les sorprenda que, hasta hace nada, estaba muy mal visto comer carne en Semana Santa. A otros no les sonarán los conceptos de bula papal o se extrañarán de oír hablar del ayuno del Miércoles de Ceniza, pero lo cierto es que la Semana Santa tiene un peso muy importante en nuestro país y, en cuestiones culinarias, ese peso también sigue muy vigente.

Las comidas tradicionales de Semana Santa huyen de la carne y se centran en el pescado y los dulces. Como sucede con todo en nuestra piel de toro, cada región es rica en sus propias costumbres y, mientras los pestiños son habituales para unos, puede que otros no hayan oído hablar jamás de las monas de Pascua.

A continuación os hablamos de algunos platos típicos de estas fechas que harán las delicias de devotos y paganos.

 7 platos típicos de Semana Santa

 Las torrijas

¿Quién se resiste a esta rebanada de pan (mejor si es del día anterior) empapada en leche, rebozada y frita? La sencillez de su preparación y su gran aporte energético ayudaban a los cristianos a mantenerse alejados de la carne (nos referimos al alimento).

 Los pestiños

Se trata de una masa de harina frita en aceite y pasada por miel o azúcar. Son muy populares en la provincia de Cádiz y, en general, en toda Andalucía, donde se consumen en Navidad e incluso durante todo el año. ¿Tú cuándo sueles hacerlas?

 monas de pascuaLas monas de Pascua

Muy conocidas en la Comunidad Valenciana y en la Región de Murcia. Recuerdan al roscón de reyes e incluyen algún huevo cocido con la cáscara pintada como elemento decorativo. A veces se acompañan con la longaniza de Pascua. En Cataluña se parecen más a una tarta donde el huevo es de chocolate.

 potajeEl potaje de garbanzos

Se hace con espinacas y bacalao y aporta los nutrientes necesarios para aquellos que evitaban la carne en los viernes de cuaresma. Aunque la variedad del potaje varía por comunidades e incluso en cada casa se hace de una forma diferente.

 buñuelosLos buñuelos de bacalao

Aunque se pueden hacer de muchos otros pescados, debido a su buena conservación (sobre todo cuando no existían los frigoríficos), por tradición el bacalao es la estrella de estas sabrosas bolitas fritas y uno de los platos más famosos de la Semana Santa en todas las comunidades.

sopa castellana

La sopa castellana

También llamada sopa de ajo. Se hace con trocitos de chorizo, jamón, pan y cebolla (a veces, también, huevo escalfado). Al echarle pimentón recuerda un poco al sabor de la carne, sobre todo por la contundencia de sus ingredientes. Se suele servir en plato de barro.

patatasLas patatas viudas

Son patatas guisadas que están acompañadas por verduras, en vez de carne o embutidos, por eso se las llama viudas, pobrecitas. Se presentan con pimentón dulce y aceite de oliva preferentemente en la mayoría de los casos. ¿Tú cómo las haces?

Además de estos platos, hay otros muchos muy populares en cada región, como decíamos antes, algunos son: las tortitas de camarones (Cádiz), las filloas (Galicia y Asturias), los hornazos (muchos de ellos con huevo), las longanizas de Pascua  (Valencia), los crespells (Mallorca), los barquillos de azúcar, la leche frita (Cantabria)…

Hay una gran cantidad de platos regionales en Semana Santa pero, en general, lo más consumido es el pescado en todas sus variantes, siendo la estrella, el Bacalao. ¿No te ha dado hambre?

Fuente: La Nevera Roja

Torrijas de leche con almíbar

Es uno de los postres de la cocina española con mayor tradición. Los orígenes de las torrijas se remontan a la Edad Media, como remedio para aprovechar el pan sobrante en algunos conventos (y, como dulce para hacer más llevaderos los días de Cuaresma).

Torrijas de leche con almíbar

Su popularidad en estas fechas es innegable: solo en Madrid, se consumen más de tres millones de torrijas hechas de forma artesana durante la Semana Santa. Y, aunque cada uno tiene su forma particular de prepararlas, hoy proponemos la variante elaborada con leche y almíbar, que es la que más nos gusta a título personal. Toma nota.

Ingredientes (para 6 personas):

  • 2 barras de pan para torrijas (o pan del día anterior, como segunda opción)
  • 1 litro de leche
  • 200 g de azúcar blanquilla
  • 100 g de corteza de limón
  • 10 g de canela en rama
  • 3 o 4 huevos
  • aceite de girasol y de oliva

Para el almíbar:

  • 100 g de azúcar blanquilla
  • 300 ml de agua mineral
  • 2 ramas de canela
  • 100 g de corteza de limón
  • azúcar y canela molidas

Elaboración:

Cortamos el pan en rebanadas de algo menos de 2 cm. Hervimos la leche, el azúcar, la corteza y la canela en un cazo. Retiramos del fuego cuando empiece a humear y dejamos que se infusione hasta que se enfríe. Retiramos la corteza y la canela y mojamos el plan en la leche fría y colada, reservándolos.

Preparamos un almíbar ligero con agua y azúcar. Cuando esté oscuro, añadimos agua y lo cocemos a fuego lento junto a la canela y la corteza hasta que se reduzca y espese.

Ponemos una sartén al fuego con abundante aceite. Batimos los huevos a punto de espuma y rebozamos las torrijas. Freímos a buena temperatura, escurrimos y reservamos sobre papel absorbente. Las colocamos en una fuente y añadimos un poco de almíbar.

Si lo deseas, antes de colocarlas en la sartén, puedes pasarlas por una mezcla de azúcar y canela. Como ya hemos dicho, existen distintas formas de hacer torrijas, ¿cuál es la tuya?