6 películas que ponen de manifiesto la magia de la cocina

La gastronomía es un mundo muy amplio, que mezcla diferentes culturas y sabores, dando como resultado exquisitos platos que sin duda alguna despiertan mucho más que el sentido del gusto.

Hay películas que conjugan a la perfección drama, comedia, romance y las más excitantes escenas de cocina. En este artículo comparto 6 películas que indiscutiblemente deben ver los amantes de la cocina.

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¿Es posible conseguir un huevo a la plancha mediante un aro de cebolla?

Si cocinar huevos a la plancha te parece una de las técnicas culinarias más elementales, rápidas y recurrentes que hacer, puede ser aún más fácil si acudes a la utilización de un aro de cebolla o de un pimiento morrón para conseguir ese huevo dietético. ¿Sabías algo acerca de esta pícara receta?

Un aro de cebolla convertido en un huevo a la plancha

Un aro de cebolla convertido en un huevo a la plancha. Fuente: Gastronomía & Cía

Para algunos es una vieja leyenda que navega por Internet, pero para otros es una completa odisea o alucinación, poder transformar un aro de cebolla en un huevo.

Esto se suele realizar por dos motivos, uno de ellos es por conseguir un huevo redondo para alcanzar un plato en concreto, y otro por añadir una textura adicional al huevo. Por ello, aparte de la cebolla se puede usar un pimiento verde, amarillo o rojo debido a la armonía que produce la exposición tricolor de esta hortaliza, puede hacer amago a una bella flor.

Utilizar una rodaja de alguna de estas dos verduras para hacer un huevo a la plancha es muy poco dificultoso, únicamente hay que obtener la tira más larga y consistente, de casi dos centímetros de grosor, y se fríe en una sartén. Este utensilio debe estar exhaustivamente fregado y desengrasado con aceite de oliva virgen extra, condimento que luego utilizaremos para cocinar en la placa el huevo sin que se pegue.

La cebolla, además, se puede aliñar hasta con sal y pimienta, para que sea más fácil después dorarla al gusto. Una vez que haya alcanzado ese sabor personal, se debe sumar al huevo ya cascado en un bol para evitar que queden restos de la propia cáscara.

Casi lo tenemos hecho, sólo queda cocinar el huevo cuajando correctamente la clara y dejando la yema a flote, por lo que será imprescindible contar con una tapa para la sartén, y ya hacerlo a fuego lento. Cuando vayas a sacar el huevo de la sartén, recuerda rociar de grasa la espátula para que no quede pegado. (efecto contrario al que hicimos cuando íbamos a introducir el huevo).

Por último, ya estará el huevo listo para servir e incluso para poderle poner especias según el gusto del consumidor. No obstante, eso también se puede hacer mientras estás cocinando.

En definitiva, cocinar es un trabajo de aprovechamiento. De un alimento se puede conseguir otro. Técnica y recurso gastronómico que está a la orden del día desde que en la alta cocina se utiliza. Pero, ¿no sabíamos que ya nuestros abuelos y bisabuelos en épocas de guerra y posguerra ya lo hacían? ¿Recuerdas aquello que decían de la “ropa vieja”?

Ropa vieja-cocina de aprovechamiento

Ropa vieja- cocina de aprovechamiento. Fuente: cookpad

No lo dudes, para estos tiempos de crisis hay que replantearse la posibilidad de aprovechar todos los alimentos hallados en nuestra cocina para comer platos exquisitos de elaboración simple y sosegada.