Noodles con pollo y verduras

Hoy toca comida asiática y nos ponemos manos a la obra con un plato muy nutritivo y fácil de realizar (puede estar listo en 15 minutos). Comida rápida, sí, pero saludable.

Noodles con pollo y verduras

Ingredientes (2 personas):

  • ½ pimiento verde italiano
  • 1 zanahoria pequeña
  • 1 manojo de tallos verdes de cebolleta
  • ¼ calabacín
  • 100 g de brotes de soja natural
  • 1 huevo grande
  • 1 filete de pechuga de pollo
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 2 cucharadas de aceite de girasol
  • 1 vaso de agua (300 ml)
  • 1 paquete de noodles Yakisoba instantáneos

Elaboración:

Cortamos todas las verduras y el pollo en tiras muy finas, procurando que salga un corte homogéneo.

Ponemos un wok o sartén antiadherente a fuego alto y echamos el aceite de girasol. Cuando empiece a humear ponemos todas las verduras (excepto los brotes casino online de soja), removiendo constantemente hasta que se doren un poco (en un minuto y medio, aproximadamente, estarán al dente).

Echamos los brotes de soja en la misma sartén y un chorrito de salsa de soja. Removemos bien, juntando los sabores. Cuando se pongan transparentes, los retiramos. Reservamos las verduras en un recipiente y lo tapamos.

Freímos las tiras de pollo en el mismo wok, reservamos con las verduras y tapamos. Añadimos el huevo, lo removemos hasta que tenga la textura de la tortilla francesa, bien cuajada y troceada, reservamos con las verduras y el pollo y tapamos.

Vertemos el vaso de agua caliente; cuando empieza a hervir ponemos el bloque de noodles en el centro. Les damos la vuelta en un minuto y medio y los abrimos con cuidado con un tenedor de madera. Removemos para separar los fideos y, antes de que se queden sin agua, añadimos el preparado que viene en el envase (cuidado con el preparado picante para este plato).

Juntamos todos los ingredientes, removemos bien todo y servimos directamente. Perfecto con una copa de vino blanco (un verdejo de Rueda, por ejemplo), aunque también admite vinos tintos.

Gambas, ternera… Los noodles admiten otros muchos ingredientes aparte del pollo, no dudes en hacer la prueba.

La receta de la discordia: tortilla de patata

La receta de hoy puede generar polémica. Y es que, si hay poco más de 47 millones de españoles, es muy probable que haya 47 millones de opiniones acerca de la perfecta tortilla de patata. Bueno, hemos exagerado un poco, pero la receta de hoy es susceptible de muchas adaptaciones. La receta de hoy es para aquellos a los que les gusta poco hecha y sin cebolla. Muchos dirán que una tortilla de patatas sin cebolla es como un jardín sin flores y, aunque no tenemos nada en contra de la cebolla (es más, nos encanta), nos gusta que la tortilla de patata sepa a patata, sin el toque dulzón que da la cebolla.

Tortilla de patata sin cebolla

Algo parecido pasa con la paella valenciana, pero lo bueno es que la adaptación es tremendamente sencilla: basta con cortar las patatas más  gruesas, machacarlas, añadir cebolla, dejarla más tiempo al fuego… Prueba y, si no te convence, dale tu toque personal.

Ingredientes (para 4-6 personas):

  • 8 huevos
  • 1 kg de patatas (se dice que las Kennebec son las mejores para esta receta)
  • 200 ml de aceite de oliva (si es virgen extra, mucho mejor)
  • sal

Elaboración:

Pelamos las patatas, las lavamos para quitar los restos de suciedad, las secamos y las cortamos en láminas finas. Ponemos una sartén grande en el fuego con un buen chorro de aceite de oliva. Añadimos las patatas (ya saladas) y las dejamos cocinar a fuego bajo durante unos 20 minutos.

Mientras se fríen las patatas, batimos los huevos en un bol grande (luego vamos a añadir las patatas, por lo que debe caber todo).

Sacamos las patatas de la sartén con ayuda de una espumadera, para que lleven la menor cantidad de aceite posible. Las ponemos en el bol con el huevo batido y dejamos reposar la mezcla durante 15 minutos.

Retiramos una buena parte del aceite de la sartén, añadimos la mezcla y la dejamos unos 8 minutos a fuego medio-alto. Le damos la vuelta (con un plato llano grande, una tapadera, etc.), la dejamos otros 8 minutos y lista para servir.

Cada maestrillo tiene su librillo y esta es una entre muchas para iniciarse en el arte de la tortilla de patata (también conocida como tortilla española). ¿Cómo será la tuya? Líquida, cuajada, con la patata triturada, en rodajas finas, gruesas, con cebolla, con chorizo, con calabacín, con guisantes, fría y con mayonesa (al estilo de Simone Ortega), rellena, con jamón york y queso… ¡Cuéntanos tu secreto!

Si te apetece conocer más cosas sobre este popular manjar, pincha aquí.

Byessar o crema de habas

Es uno de los aperitivos más deliciosos de la cocina marroquí. Este puré de habas es un componente fundamental en su dieta, similar en textura al hummus (crema de garbanzos), aunque con un sabor radicalmente diferente. Es una receta muy frecuente también en Egipto.

Ingredientes (para 6 personas):

  • 1 bote de 400 g de habas cocidas
  • 2 dientes de ajo (se usará 1 y ½)
  • 1 cebolla
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de comino molido
  • zumo de medio limón
  • 1 cucharadita de tomillo fresco o seco, mejorana, orégano o menta fresca (al gusto)
  • sal y pimienta negra recién molida

Elaboración:

Pasamos las habas por agua, para eliminar el líquido en que se conservan, y las reservamos en un escurridor. Hacemos zumo con medio limón, quitamos las pepitas y reservamos. Picamos bien los ajos y la cebolla.

Calentamos en una sartén una cucharada de aceite de oliva y añadimos la cebolla y el ajo. Sofreímos a fuego lento, removiéndolo de ver en cuando, hasta que la cebolla esté tierna y transparente. Añadimos las habas, a fuego medio, y removemos para que no se quemen durante 3 minutos.

Pasamos la mezcla, con el zumo de limón, las especias, el comino, una pizca de pimienta negra, la sal y el resto del aceite por la batidora, a máxima potencia, hasta que quede una crema homogénea más densa que un puré. Si no te gusta demasiado espeso, puedes aligerar la mezcla con un poquito de agua.

Lo guardamos en la nevera y lo servimos frío con una pizca de pimentón dulce o picante y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

El plato ganará puntos si lo acompañamos de cordero y unos trozos de pan de pita recién horneados (¿quieres aprender a preparar pan de pita con la Thermomix?), nachos o patatas chip para mojar.

Pollo agridulce con arroz blanco

Arroz, verduras, pollo… ¿Quién necesita más? Como puedes ver, la receta de hoy es de lo más completa. Cuando te pongas con las manos en la masa descubrirás, además, que es muy sencilla de realizar. Y cuando te la lleves a la boca, comprobarás que, encima, sabe genial. Una receta que salva de un aprieto, sin duda. Toma nota.

Pollo agridulce con arroz

Ingredientes (para 4 personas):

  • 1 pechuga de pollo (2 medias)
  • 1 cebolla
  • ½ pimiento rojo
  • ½ pimiento verde
  • 3 zanahorias
  • 1 diente de ajo
  • 10 judías verdes
  • 1 clara de huevo
  • aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de Maizena
  • arroz blanco

Para la salsa:

  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 2 cucharaditas de azúcar
  • 125 ml de vino dulce
  • 1 cucharadita de Maizena
  • 1 cucharadita de salsa de chili picante (opcional)

Elaboración:

Mezclamos y reservamos los ingredientes de la salsa.

Cortamos el pollo en tiras. Bañamos las tiras de pollo con una mezcla de clara de huevo, una cucharadita de Maizena y un poco de sal (un truco sencillo para hacerlo es poner la mezcla en una bolsa, introducir el pollo, cerrar la bolsa y moverlo bien). Las freímos en aceite bien caliente un minuto, hasta que cambien de color. Sacamos las tiras y las reservamos.

En el mismo aceite freímos el ajo y las verduras, removiendo durante 3 o 4 minutos (las queremos al dente). Añadimos el pollo y mezclamos. Añadimos la salsa, mezclamos todo bien y lo dejamos al fuego un par de minutos.

En cuanto al arroz, si queréis probar una alternativa al “vaso de arroz, dos vasos de agua”, os dejamos un plan B: arroz graneado, una forma de prepararlo propia de la cocina americana. ¡Que aproveche!

Torrijas de leche con almíbar

Es uno de los postres de la cocina española con mayor tradición. Los orígenes de las torrijas se remontan a la Edad Media, como remedio para aprovechar el pan sobrante en algunos conventos (y, como dulce para hacer más llevaderos los días de Cuaresma).

Torrijas de leche con almíbar

Su popularidad en estas fechas es innegable: solo en Madrid, se consumen más de tres millones de torrijas hechas de forma artesana durante la Semana Santa. Y, aunque cada uno tiene su forma particular de prepararlas, hoy proponemos la variante elaborada con leche y almíbar, que es la que más nos gusta a título personal. Toma nota.

Ingredientes (para 6 personas):

  • 2 barras de pan para torrijas (o pan del día anterior, como segunda opción)
  • 1 litro de leche
  • 200 g de azúcar blanquilla
  • 100 g de corteza de limón
  • 10 g de canela en rama
  • 3 o 4 huevos
  • aceite de girasol y de oliva

Para el almíbar:

  • 100 g de azúcar blanquilla
  • 300 ml de agua mineral
  • 2 ramas de canela
  • 100 g de corteza de limón
  • azúcar y canela molidas

Elaboración:

Cortamos el pan en rebanadas de algo menos de 2 cm. Hervimos la leche, el azúcar, la corteza y la canela en un cazo. Retiramos del fuego cuando empiece a humear y dejamos que se infusione hasta que se enfríe. Retiramos la corteza y la canela y mojamos el plan en la leche fría y colada, reservándolos.

Preparamos un almíbar ligero con agua y azúcar. Cuando esté oscuro, añadimos agua y lo cocemos a fuego lento junto a la canela y la corteza hasta que se reduzca y espese.

Ponemos una sartén al fuego con abundante aceite. Batimos los huevos a punto de espuma y rebozamos las torrijas. Freímos a buena temperatura, escurrimos y reservamos sobre papel absorbente. Las colocamos en una fuente y añadimos un poco de almíbar.

Si lo deseas, antes de colocarlas en la sartén, puedes pasarlas por una mezcla de azúcar y canela. Como ya hemos dicho, existen distintas formas de hacer torrijas, ¿cuál es la tuya?

Recetas sanas fuera de casa: con el tupper bajo el brazo

Ya se sabe que, como en casa, en ningún sitio. Sin embargo, son muchas las personas que no pueden permitirse el privilegio de ir y volver a casa a la hora de comer. Por tiempo, distancia o comodidad, terminas comiendo cerca del trabajo. Y comer cerca del trabajo supone decantarse por un restaurante próximo o llevarse la comida de casa.

Si no quieres renunciar a la comida casera y necesitas inspiración, hoy es tu día, porque vamos a proponerte varias recetas para comer de tupper, además de un menú (desde que te levantes hasta que te acuestes) sano, sano, sano, para que mantengas la energía durante toda la jornada.

Recetas para tupper

Desayuno

Ya sabes que es la comida más importante del día, así que acuéstate y levántate un poco antes para disfrutar de un desayuno en condiciones: zumo de naranja (natural, a ser posible), casino jameshallison café y dos tostadas con aceite, tomate y un poquito de jamón.

Media mañana

Un par de horas después, toma unos 250 gramos de cereales (integrales, a ser posible).

Comida

Un par de horas después, una ensalada (lechuga, tomate, pepino, croutons…) y un buen filete (de pollo o ternera). Y de postre, un yogur (que puedes, incluso, tomar antes de la comida).

Media tarde

Un par de horas después, un café para cargar las pilas.

Cena

Pescado y ensalada. Y de postre (si lo tomas antes te saciará y podrás hacer una cena más ligera, lo que facilitará la digestión y el descanso), fruta.

Ya tenemos un menú saludable para uno de los días de la semana. ¿Y qué hacer los otros cuatro días? Además de la comodidad y el amplio abanico de posibilidades que ofrecen las ensaladas (de pasta, con frutos secos, huevo cocido y un largo etcétera), ¿qué tal un plato de legumbres, como unas judías blancas con almejas, unas lentejas o un cocido? Judías verdes, pollo asado, lasaña… ¡Las posibilidades son amplísimas! Elige y comparte las tuyas.

Recetas gallegas

Hoy te traemos algunas recetas típicas de Galicia. La gastronomía española puede presumir de una magnífica calidad y de contar con muchas especialidades autonómicas, por lo que hacer un guiño de vez en cuando a las distintas regiones españolas nunca está de más.

Pulpo ‘á Feira’

Ingredientes (para 4 personas):

  • 2 kg de pulpo
  • 100 g de pimentón picante
  • 100 g de sal semigruesa
  • Aceite

Elaboración:

Pulpo 'á Feira'

Lavamos el pulpo en agua fría y lo ponemos al fuego en una olla de cobre con agua. Cuando empiece a hervir, metemos y sacamos el pulpo del agua tres veces.

Lo dejamos cocer durante unos 20 minutos, lo retiramos del fuego y dejamos reposar 5 minutos. Quitamos el agua y cortamos el pulpo en trozos finos con unas tijeras. Lo servimos en platos de madera, condimentándolos en este orden: sal, pimentón y aceite. Hay quienes gustar colocar el pulpo sobre una cama de patatas cocinas.

‘Potes ao lume’ (lacón con grelos)

Ingredientes (para 4 personas):

  • 800 g de lacón curado de la parte con más grasa
  • 100 g de unto
  • 300 g de caldo suave de lacón
  • 300 g de grelos
  • Sal ahumada

Elaboración:

'Potes ao lume' (lacón con grelos)Desalamos el lacón, introduciéndolo en abundante agua fría durante 24 horas, cambiando dos veces el agua. Cocemos el lacón en 6 litros de agua con el unto hasta que quede tierno y reservamos.

Escaldamos los grelos en abundante agua con una pizca de sal durante unos 10 segundos. Los escurrimos, los enfriamos rápidamente, los volvemos a escurrir y los secamos con cuidado de no romperlos. Seleccionamos 12 brotes tiernos y los reservamos.

Cortamos el lacón en cuatro porciones y 12 dados de grasa. Ponemos el lacón en un plato y colocamos la grasa y los grelos alrededor. Sazonamos con sal ahumada y servimos muy caliente.

Empanada gallega

Ingredientes:

  • 500 g de harina
  • 25 g de levadura fresca de panadería
  • 160 ml de agua
  • 50 ml de vino blanco
  • 1 pizca de sal
  • Aceite del sofrito
  • ½ kilo de cebollas
  • 350 g de atún (escurrido)
  • 4 cucharadas de tomate frito
  • Pimentón dulce
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1 huevo

Elaboración:

Empanada gallegaPara el relleno, pelamos y picamos las cebollas. Las ponemos a fuego lento en una sartén con aceite de oliva (sin miedo, ya que lo necesitaremos para la masa). Cuando las cebollas comiencen a ponerse transparentes, añadimos una cucharada de pimentón dulce, lo removemos e incorporamos el atún escurrido, mezclándolo bien. Sacamos del fuego, escurrimos el aceite y lo reservamos. Añadimos 3 o 4 cucharadas de tomate al relleno.

Para hacer la masa, calentamos un poco el agua en el microondas en un cuenco grande, disolvemos la levadura y añadimos la harina, la sal y el vino, junto con 8 o 10 cucharadas del aceite del sofrito. Ya solo queda amasar (con las manos, con una panificadora, amasadora o un par de minutos velocidad espiga en la Thermomix). Amasamos un poco, la tapamos con un paño y la dejamos reposar hasta que doble su volumen (dependerá de la temperatura ambiente).

Cuando esté la masa, la amasamos un poco con las manos y repartimos en dos partes, una un poco más grande. Estiramos la grande con un rodillo y la colocamos en la bandeja del horno. Repartimos el relleno de forma homogénea, dejando los bordes libres. Estiramos la otra parte de masa y cubrimos el relleno. Recortamos el exceso de masa de los laterales y cerramos la empanada uniendo la base y la tapa (cogiendo pellizcos de masa y retorciéndolos). Con la masa que sobra puedes decorar la parte de arriba de la empanada.

Batimos un huevo, añadimos un poco de pimentón y cubrimos la superficie de la empanada con un pincel. Pinchamos un poco la masa, de forma aleatoria, para que pueda ‘respirar’ durante el horneado. Introducimos en el horno precalentado a 200º C, bajamos a 180º C y dejamos hasta que esté dorada (unos 30-40 minutos).

Si quieres un relleno más contundente, prueba a colocar tiras de pimiento asado y/o rodajas de huevo cocido sobre el relleno, es-pec-ta-cu-lar.

Esperamos que hayas disfrutado con estas recetas gallegas. ¿Cuál será la siguiente comunidad autónoma?

Salmonetes en papillote

Si aún no conoces los múltiples beneficios de esta técnica culinaria, hoy tienes la oportunidad de descubrirlos con una deliciosa receta. La cocina en papillote es una sencilla forma de preparar los alimentos que consiste en envolverlos en papel de barba o aluminio, formando un paquete bien cerrado herméticamente, y exponerlos a una cocción corta en el horno a temperatura media.

De esta forma, los ingredientes se cuecen en su propio jugo, por lo que conservan prácticamente todos sus nutrientes y vitaminas. Además, nos permite evitar grasas y salsas, por lo que es un método limpio y facilita la digestión.

¿Ya te has convencido? Pues espera a ver el suculento plato de hoy… ¡Salmonetes! El salmonete aporta proteínas de alto valor nutricional, yodo, magnesio, fósforo, hierro, vitaminas A, B12 y D. Aunque es uno de los pescados azules con más grasa, se trata de grasa insaturada, que aporta ácidos grasos esenciales y Omega 3.

Salmonetes en papillote

Ingredientes (para 4 personas):

  • 8 salmonetes medianos
  • 200 gr. de judías verdes
  • 2 cebolletas
  • 2 zanahorias
  • 2 puerros
  • 1 pimiento verde
  • 1 calabacín pequeño
  • 1 diente de ajo
  • 4 cucharadas de vino blanco
  • aceite de oliva
  • sal
  • perejil (opcional, para decorar)

Elaboración:

Limpiamos los salmonetes, sacamos los filetes y reservamos.

Pelamos y hacemos láminas el diente de ajo y lo ponemos a dorar en una sartén con un chorrito de aceite. Picamos y añadimos las cebolletas, sazonamos y dejamos pochar. Picamos el resto de verduras (excepto el calabacín), las añadimos y dejamos pochar.

Cortamos cuatro trozos de papel de aluminio, cortamos el calabacín en láminas muy finas y ponemos una capa de 6-8 rodajas en el centro del papel de aluminio. Lo cubrimos con las verduras pochadas, sazonamos los filetes y colocamos tres encima. Ponemos una gotita de aceite y una cucharadita de vino blanco. Cerramos el papel de aluminio herméticamente y repetimos el proceso en tres nuevos paquetes.

Repartimos los paquetes en dos bandejas y horneamos a 220ºC (con el horno precalentado) durante 6-8 minutos (hasta que se inflen).

Abrimos los paquetes con unas tijeras (¡ojo para no quemarte con el vapor!), recortamos la capa superior del papel de aluminio y servimos un paquete por ración.

Si no quieres estrenarte en esta técnica con pescado, no te preocupes, hay muchas .

Tomates secos: un sabroso toque para tus recetas

Hoy vamos a hablar de un ingrediente propio de las regiones italianas de Sicilia y Calabria que pueden dar un toque interesante a tus platos: los tomates secos. Estos se obtienen de forma tradicional, gracias a la acción del sol en el sur de Italia, y permitían su conservación una vez terminada la época propia de la cosecha.

Hoy en día son muy fáciles de encontrar, a menudo confitados al aceite de oliva, y son un complemento perfecto para ensaladas y pasta. Puedes añadir tomillo, laurel, orégano u otras hierbas.

Como producto típico italiano, nuestra propuesta de hoy será elaborarlos y emplearlos en un plato de pasta, pero hay muchísimas recetas con tomates secos.

Papardelle con tomates secos

Ingredientes:

  • 400 g de papardelle
  • 100 g de tomate seco
  • aceite de oliva
  • sal
  • 10 bolitas de pimienta variada
  • dos dientes de ajo
  • una cucharada de orégano

Elaboración:

Ponemos los tomates en un bol con agua templada durante 20 minutos. Escurrimos y secamos bien. Introducimos los tomates picados en un bote, cubiertos de aceite de oliva, ajo picado, las bolitas de pimienta y el orégano, y lo dejamos macerar 12 horas.

Cocemos la pasta en un cazo con agua hirviendo y sal, según indique el fabricante. Escurrimos y reservamos.

Calentamos una sartén y añadimos los tomates con un poco de su aceite. Incorporamos la pasta y salteamos.

Más posibilidades:

Si te gusta el picante, puedes poner un poco de guindilla en la marinada.

Si tienes debilidad por el queso, añade un poco de queso de cabra al saltear la pasta.

Cena para enamorados

Aún queda una semana, pero puede que ya andes barajando posibilidades para una cena romántica en San Valentín. Las posibilidades son infinitas: una velada en un restaurante romántico, un menú con ingredientes afrodisíacos… Pero, si lo que quieres es una cena íntima en casa, preparada por ti, por tu pareja, o por los dos, no te pierdas la propuesta que recogemos a continuación, con el queso de cabra como protagonista.

Primer plato: ensalada con vinagre de frambuesa

  • Ingredientes: brotes tiernos de lechugas variadas, nueces (unos 20 gramos), ¼ de manzana roja, rulo de queso de cabra, un tomate, vinagre de frambuesa, aceite y sal.
  • Preparación: lavamos lechuga, manzana y tomate. Troceamos todo, añadimos las nueces y las rodajas de queso (perfecto si lo pasas unos segundos por la sartén) y aliñamos.
  • Consejo: la manzana se oxida rápidamente, por lo que es conveniente añadirla justo antes de servir el plato.

Segundo plato: solomillo con queso de cabra

  • Ingredientes: solomillo, queso de cabra, cebolla, Microgamingin casinoilla on satoja eri peleja, joiden joukkoon kuuluu netin parhaita hedelmapeleja, huippulaadukkaita kasinopeleja ja paljon muuta mielenkiintoista. azúcar moreno, sal, pimienta y aceite de oliva.
  • Preparación: preparamos en diferentes sartenes el solomillo (con aceite, pimienta y aceite de oliva) y la cebolla (que caramelizaremos añadiendo tres o cuatro cucharadas de azúcar moreno). Puedes pasar el queso por la sartén unos segundos o colocarlo entre el solomillo y la cebolla aún calientes. Delicioso.

Postre: uvas con queso (¡saben a beso!)

  • Ingredientes: uvas y queso de cabra.
  • Preparación: lavamos y pelamos las uvas, cortamos el queso de cabra en trocitos y los unimos con un palillo.

Si necesitas más ideas, ahí van dos últimas propuestas. La primera, pasar directamente al postre. ¿No dicen que el Día de los Enamorados es dulce, dulce, dulce? Pues esmérate con un postre romántico. La segunda es dar una forma especial a tus platos, empleando moldes y otros utensilios de cocina con forma de corazón, no te costará encontrarlos y puede dar un toque original y romántico al menú. ¡Buen provecho, tortolitos!